<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8053560561022757287</id><updated>2011-11-02T16:27:27.607-04:30</updated><title type='text'>SAHUPALENQUE</title><subtitle type='html'>Espacio dedicado a la creatividad y diseños, la música y la literatura. A través del cual, conocerá todo lo relacionado con dibujos y pinturas; las actividades de la agrupación Palenque Son Karibe, especializada en música Afro Caribe, y los ritmos del área del Caribe; haciendo enfásis especialmente en Colombia y Venezuela. Sus fundadores principales: Sahú Castrillón y Daniel Cabarcas dieron pie a la labor musical de esta agrupación. Además, podrá compartir la publicación de textos literarios.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://sahupalenque.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sahupalenque.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>SAHÚ CASTRILLÓN</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01127978553034120113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_DuGGG_Y68ek/R7cRSn9UosI/AAAAAAAAAAM/wr04ZShUsGo/S220/Foto+003.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>9</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8053560561022757287.post-4399155818364145222</id><published>2011-11-02T16:23:00.000-04:30</published><updated>2011-11-02T16:27:27.660-04:30</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;COLOMBIANOS EN VENEZUELA. RAÍZ, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;PATRIA&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;E INTEGRACIÓN.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;SAHÚ CASTRILLÓN&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Músico / Creador&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Colombo Venezolano&lt;/span&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:right;line-height:150%;" align="right"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;“Tal vez nunca haya sido fácil comprender nociones como raíz, &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:right;line-height:150%;" align="right"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;patria, pueblo, origen. En todo caso, no lo es en este dramático &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:right;line-height:150%;" align="right"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Siglo XXI, en el que estamos aprendiendo a vivir”&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:right;line-height:150%;" align="right"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;(Antonio Novalón)&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;La migración de los pueblos, a través del tiempo, ha tenido su razón de ser, ya sea por el sueño de mejoras económicas, la aventura o el conocimiento. En la contemporaneidad, los inmigrantes tratan de mantener su identidad y tradición a través de su herencia ancestral. El asentamiento colombiano en Venezuela no escapa a la continuidad de sus costumbres.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;La búsqueda del bienestar social a través de la convivencia con los demás seres humanos ha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;llevado a la creación de algunas comunidades en algunos rincones del mundo. En el caso de la migración colombiana, entendida como una vía de integración, según mi visión, debería estar impregnada de altos ideales, con el propósito de estar en el lugar apropiado, donde se pudiera vivir y crecer mejor. Debería ser algo más que un rincón próspero donde fundar una colonia, pero para lograr eso, debería haber una participación organizada y colectiva. En Venezuela, la colonia colombiana alcanza los casi 4.500.000 individuos diseminados por el territorio nacional dedicados en su mayoría al trabajo empresarial, comercial, agrario, asalariado, y en minoría, el cultural. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Muchos, al migrar de su terruño, cualquiera que sea su condición, se debaten entre el abandono del nido y su arraigo, conservar el legado que permanece en su memoria con la esperanza del retorno, o simplemente, salvaguardar lo único que queda de él: su individualidad. A la par, podría permitirse conocer nuevas formas de vida y la oportunidad de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;integrarse a nuevos ambientes como asiduo actor de la supervivencia, ya no desde lo individual sino desde lo colectivo. Esto se traduce a través de las asociaciones nacionales de inmigrantes que promueven la cultura, el deporte, el comercio, la gastronomía, así como también las tertulias espontáneas con sus coterráneos para socializar sus historias comunes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;“La Asociación Civil Colombianos en Venezuela”, según las palabras de su Director Nacional Juan Carlos Tanus, &lt;i style=""&gt;“Es un proyecto que fue creado por la comunidad migrante para desarrollar procesos de inclusión social y la organización desde la perspectiva de la condición humana, y como una necesidad ante la situación correspondiente frente al país, es decir, cómo desarrollar la mirada hacia Colombia desde el componente político social, cultural y económico, y también como una solución ante la ausencia de éste frente a la realidad del por qué migramos hacia Venezuela”&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Al preguntarle sobre las escasas condiciones de vida en que se encuentran muchos de los venidos al país, responde: &lt;i style=""&gt;“No es porque hayamos venido a buscar mejor futuro, si no porque hay una realidad en Colombia que golpea justamente la ausencia de puestos de trabajo, asistencia pública o educativa como producto del conflicto armado.&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;Aquí no se percibe la realidad de que uno se vino a otro país, uno se siente tan costeño aquí, que esto pareciera una prolongación de la Guajira. La movilización hacia acá es muy fácil, contando con el hecho de que es más económico moverse de Barranquilla a Caracas que del Chocó a Bogotá. Si bien la motivación migratoria es económica en su contexto principal, eso los contrae de vincularse a las iniciativas ecológicas, culturales y políticas, incluso en lo económico social y colectivo. A pesar de que los procesos culturales entre ambos países son muy parecidos, sí hay grandes diferencias. La comunidad colombiana asume la doble condición, por ejemplo en navidad, de comer hallacas, pan de jamón, pero no deja pasar la oportunidad de hacerse de buñuelos, natilla, o tamales colombianos, manteniendo el proceso cultural colombiano, pero paralelamente, integrándose positivamente al venezolano”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;LA MÚSICA COMO&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt; IDENTIDAD.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;En los diferentes sitios del país encuentro que estos inmigrados, conservan sus tradiciones más inocultables como es la música. La gran mayoría de la población de ellos proviene de la costa por lo que la mayor concentración de música es de tradición vallenata, mas no así los bambucos, pasillos y torbellinos tan característicos de las zonas andinas. Tanus nos habla acerca de ello. &lt;i style=""&gt;“Hemos tenido la oportunidad de tener programas de radio dirigidos a los colombianos como difusión del folclor, principalmente en las canciones de los compositores más tradicionales costeños como Rafael Escalona, y las músicas de las otras regiones, sin contar la música llanera que es la misma. Los músicos acordeoneros que viven aquí y mantienen su tradición, los podemos ver reflejados en Jeco y Julio Castillo, este último con una condición de maestro de continuidad tradicional y con una escuela para niños”. &lt;/i&gt;La proliferación de los sitios de esparcimiento de los colombianos, son los espacios donde se concentran como forma de reunirse en torno a su identidad más cercana. La existencia de agrupaciones musicales populares son muchas, pero no se destacan por la exclusividad de un trabajo sonoro característico a excepción de algunos músicos que mantienen un trabajo de concepto y excelente calidad entre los que destacan algunos como Claudia Calderón, Jorge Rivera, Gerardo Lugo, Palenque Son Karibe, Giovanni Ramírez y muchos otros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;LOS AFRODESCENDIENTES EN CARACAS&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Quizás la población más profusa, son los afro descendientes de San Basilio de Palenque, y San&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Onofre. Estos últimos están en condiciones de arraigo muy precarias, según cuenta Juan Carlos, &lt;i style=""&gt;“Ellos no desarrollan la lucha por la construcción de una colectividad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;afro, son muy dispersos, pero sí mantienen la tradición de las comidas típicas de esa región, como el plato típico de los huevos criollos, el conejo y la icotea en algunos puestos en Petaré”&lt;/i&gt;. En cuanto a los palenqueros, estos sí han desarrollado a través de la familia Cabarcas Reyes en el oeste de Caracas, la organización social de los famosos “kuagros”, la conservación de la lengua Palenquera, reductos de la lengua Kikongo, hoy bien inmaterial de la humanidad y que según ellos, &lt;i style=""&gt;“Kuando a pueblo obbire lengua ese pueblo tá kabá”&lt;/i&gt;. De ellos son muy conocidos los famosos dulces de frutas, en especial las alegrías de coco y anís. Musicalmente, Daniel Cabarcas Reyes es uno de los responsables de la tradición y difusión de los tambores&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;afrocolombianos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;CULTURA Y GASTRONOMIA&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;La pluralidad cotidiana en Caracas, da&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;más oportunidad al colombiano para la recreación que el resto del país en cuanto a su pasatiempo. Tanus lo explica. “&lt;i style=""&gt;La recreación acá es de tradición muy sana, la migración no costeña, como los antioqueños, bogotanos y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;boyacenses, e incluso algunos llaneros, asisten más a los museos, librerías, van a conciertos, mientras que nosotros los costeños somos más dados a la diversión, a la fiesta, a la bulla y vamos a sitios como Chacaíto donde hay vallenato, porque en general somos muy diversos, hay excepciones, claro”. &lt;/i&gt;Uno de los bogotanos con una labor de formación literaria muy reconocido es Luis Darío Bernal Pinilla; en cuanto a deportes, el organizador futbolístico de la copa Colombia en Barinas, y Maturín es William Guerrero. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Entre las avenidas Panteón y Urdaneta, en Candelaria, se pueden ver letreros como: El Rincón Paisa, Delicias mi Gran Colombia, Los Abuelos. Estos son sitios de comidas y tentempiés típicos, y una serie de productos de tradición muy antioqueña, destacándose la bandeja paisa como uno de los platos más solicitados; los tamales vallunos y tolimenses, los pasteles costeños, el lulo y la curuba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Finalmente, algunos colombianos, afirman que &lt;i style=""&gt;“si bien no somos iguales, sí somos muy parecidos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y uno se adapta al sitio y comparte sin traumas, pero la identidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;original de lo propio debe prevalecer, al igual que un venezolano fuera de su país”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Desde de mí veo un espacio en el que se apuntalen los cimientos de un país justo y libre en afinidad con los originarios.&lt;i style=""&gt; &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Fuentes:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Castrillón, Sahú.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;i style=""&gt;De Medellín a Caracas, recopilando Cantos, 2007&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Entrevista&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;i style=""&gt;a Juan Carlos Tanus, Noviembre, 2010&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="yiv13031840MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;Revista Letras Libres&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:150%;" lang="ES-TRAD"&gt;. &lt;i style=""&gt;N’ 83, Noviembre, 2005&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8053560561022757287-4399155818364145222?l=sahupalenque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sahupalenque.blogspot.com/feeds/4399155818364145222/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8053560561022757287&amp;postID=4399155818364145222&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/4399155818364145222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/4399155818364145222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sahupalenque.blogspot.com/2011/11/colombianos-en-venezuela.html' title=''/><author><name>SAHÚ CASTRILLÓN</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01127978553034120113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_DuGGG_Y68ek/R7cRSn9UosI/AAAAAAAAAAM/wr04ZShUsGo/S220/Foto+003.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8053560561022757287.post-8150725209653979012</id><published>2011-11-02T16:17:00.002-04:30</published><updated>2011-11-02T16:22:33.721-04:30</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;LA DINÁMICA CULTURAL COMO VÍA DE INTEGRACIÓN. COLOMBIA Y VENEZUELA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sahú Castrillón &lt;br /&gt;Músico / Creador  colombo venezolano y Director de Palenque Son Karibe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trascendencia de la cultura ha sido de vital importancia en la coincidencia de los pueblos y su cercanía cualquiera que sea su ubicación geográfica. Cada país tiene su propia identidad, pero, ¿cómo conviven las tradiciones y sus semejanzas al cruzar sus fronteras? A Colombia y Venezuela es más lo que los une que lo que los separa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de un sinnúmero de generaciones, la frontera colombo venezolana ha tenido una dinámica que se relaciona en todos los sentidos, especialmente el comercial y el de tradición familiar, que se profundiza en el acontecer, no sólo cotidiano, sino en la costumbre socio cultural y folclórica. Más allá está un país: Colombia, y de este lado, Venezuela. Dos países que convergen en similitudes y paralelismos que en su origen tienen una misma raíz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se vive la cultura tradicional, ya sea musical, danzaria, o de oralidad a través de dos repúblicas coincidentes en su historia, dos países tan cercanos, pero tan distantes a la vez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Separados desde 1830 a raíz de la rebeldía de un jefe militar, una frontera común percibe en un ir y venir, el desplazamiento de una serie de ideas, acentos y músicas que se adoptan casi como si fueran propias, narraciones y mitos que solamente cambian de nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hermandad, hijos de una misma tierra que sólo divide una línea, un mismo idioma, costumbres similares, un mismo libertador, y ríos que nos son comunes. La frontera, según los politólogos se define como un espacio que puede generar contactos humanos y relaciones que se devienen en una interacción mutua o familiar. El límite no. El límite es una “línea que divide”, el que legalmente permite o no la circulación de su espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos dos países son quizás los más idénticos en sus cuadrantes de saberes populares y de tradición. Nuestras afinidades trascienden más allá de simples afectos, a una realidad concreta. Lo de aquí y de allá nos brinda la oportunidad de coincidir en la materialización de géneros musicales que aún estando distantes  nos acercan a su identidad, como es el caso de los bambucos del Eje Cafetero colombiano y que en los Andes venezolanos encuentra su par. Tampoco es extraño para un llanero colombiano de Arauca, encontrar su género musical gemelo en  un joropo o un golpe de pajarillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún en medio de las diferencias culturales evidentes, podemos determinar las formas de vida de quienes transitan o se arraigan por largos periodos en ambos países, y notar que sus gustos son similares en la búsqueda de su entorno y su identidad. Por lo regular, en principio, los emigrantes tratan de ubicar su morada en tierras similares a las de su lugar de origen y terminan asimilando lo recién adoptado. Esto no es casual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un andino colombiano ubicará su lugar en zonas montañosas, los costeños buscarán sus símiles, mientras que un ciudadano buscará las grandes urbes. Son innumerables los parecidos entre colombianos y venezolanos. Si abordamos el concepto del arquetipo, en Colombia de acuerdo con el departamento o lugar de procedencia, se puede reconocer a unos más que a otros, exactamente como sucede en Venezuela, donde un andino es diferente a un margariteño, o a un llanero de un zuliano, pero que a la vez un andino colombiano puede ser confundido con uno venezolano. Lo mismo que con un llanero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trataré de resumir similitudes y concordancias de algunos géneros musicales y festividades mágico religiosas que permitan el acercamiento a esa conexión bilateral que tiene la evocación de sus ancestros y la necesidad de encontrar su propia forma de vida en eso que llamamos integración, o la forma de entender e interpretar la trama de la vida del otro, a pesar de su carácter limitativo y la diversidad de su propia idiosincrasia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los diferentes acentos de la música colombiana encuentran su similar en la música venezolana, ambas variadas en sus manifestaciones instrumentales, numerosas en su aplicación a la danza y al canto, así como los mismos signos de la diversísima geografía y la heredad de lo indígena, lo español y lo africano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La llegada y sus parecidos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a Caracas para mí no fue nada extraño el entorno que me rodeaba ya que su geografía y el carácter amable del caraqueño me identificó con mi Medellín dejado atrás. Con el tiempo, el ir y venir por los diferentes pueblos me permitió encontrar en mi primer viaje al Estado Apure, la semejanza del arpa, los capachos, el cuatro y el contrapunteo de los cantadores de joropo idéntico al de Villavicencio, donde se hermanan en un mismo sentir, melodías y tradiciones en los grandes festivales binacionales de música la llanera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi niñez escuché en la radio piezas llaneras que interpretaban los “cantantes de moda” como Ariel Rey y Arnulfo Briceño, al estilo de Juan Vicente Torrealba. Cuando tuve la oportunidad de conocer la raíz llanera en su origen, su creatividad e interpretación tradicional llena de sabiduría, vi que aquello no tenía nada que ver con la pureza interpretativa de un Luis Quinitiva o Pedro Flores, el mejor bandolista y fundador del Festival Internacional de Bandola en Maní, Casanare, o con Anselmo López en Barinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en Medellín, al preguntarle a un músico llanero de qué parte era, lo resumo en la apreciación de Miguel Gómez: “Somos el mismo llano, el mismo morichal, la misma palma. Somos el llano mismo en cada copla, en el arpa, en el cuatro y las maracas…” La verdad es que la Periquera, el San Rafael, el Merecure, están muy emparentados y muchos de los temas confunden, por fortuna, la nacionalidad. Así mismo, la Danza, los platos típicos como la  carne asada, el picadillo criollo, la cachapa, el pisillo de chigüire, el paloapique y los quesos son normales en ambos lados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apure y Táchira son quizás las dos entidades más idénticas en esta la situación geográfica por su cercanía. Ambas geografías no difieren mucho en sus estructuras. Si un forastero atravesara la línea de separación sin darse cuenta, no podría decir exactamente en que país se encuentra. Si escuchara un Vals, un Pasillo o un Bambuco sin ser músico, tampoco podría diferenciar mucho, ya que en Colombia, el Pasillo tiene la misma métrica que el vals criollo venezolano, y su organología musical se basa en los instrumentos europeos como la Guitarra, la Mandolina, el tiple, el Violín, la Bandurria o Bandola andina, y en el caso venezolano, el agregado del Cuatro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los carnavales no podrían pervivir si no fuera por sus músicas, sus disfraces y su alegría. En eso tampoco nos diferenciamos ya que al estar en una comparsa en el Callao es casi lo mismo que estar en Barranquilla o San Andrés, excepto que en Barranquilla, el ritmo de los tambores afro tradicionales tiene más presencia que en la Isla de San Andrés donde el Calipso es la música por tradición. Este género musical de raíz antillana cantada en Creole, Patois, Inglés o Francés, tiene la misma métrica de cuatro tiempos tanto en el Callao como en la Isla, sus diferencias se encuentran en la instrumentación, especialmente en Venezuela donde sufrió una transformación diferente al ritmo originario con la incorporación del cuatro y el coro, y que su entorno geográfico se sitúa más hacia los márgenes del río que hacia lo costero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación sucede al revés en Valledupar, tierra originaria de la música vallenata y el sector de la Vela de Coro. La similitud de los sonidos de la caja vallenata se encuentra en perfecta armonía con el tambor veleño que posee una ejecución más rápida y de marcada exigencia en la habilidad del ejecutante. Mientras el Tambor veleño se alegra en las fiestas navideñas, la puya vallenata se destaca en las competencias de los festivales de la leyenda vallenata en el mes de abril. Si alguien no sabe diferenciar estos dos géneros, podría pasar desapercibido si es tocado en alguno de los dos espacios geográficos, ya que su ejecución resume el tiempo del seis por ocho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lo afro binacional&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Tatiana Gómez, bailarina venezolana, me contó que estando en la costa colombiana escuchó una gaita que tenía los mismos pregones de la Gaita de Tambora del Sur del Lago de Maracaibo que hablaba de “Paloma te fuiste volando”. Ella, muy orgullosa, le decía a los nativos de allí, que eso era de su tierra, y aquellos le explicaban: “No Tatiana, eso es de la zona del Atlántico y es tradicional nuestro”. Concluía Tatiana: “Tenemos que asumir que somos zonas no geográficas, sino zonas culturales; detalles como nuestra fisonomía, la manera como nos relacionamos nos indica eso, que sólo nos dividen puntos geográficos. Culturalmente somos la misma gente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que la similitud de la Gaita de Tambora con la Gaita colombiana se iguala en su estructura instrumental, ambas tamboras tienen los mismos amarres para su afinación. Los tambores Alegre y Llamador se afinan  por tensión a través de mecates y cuñas de madera, al igual que el Tamborito zuliano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a sus melodías, la Gaita colombiana es instrumental, la que a su vez se convierte en Cumbia cuando se vocaliza, mientras la Gaita del Sur del Lago es cantada. Su sonoridad es muy afín y aproximada en su estructura musical, por lo que ensambla perfectamente con la cumbia, y ésto lo hemos probado con Palenque Son Karibe en la integración de ambos géneros mediante la integración de los tambores sin que ellos pierdan su identidad en lo que hemos llamado el ritmo Cumga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así mismo, esto que nosotros denominamos integración y no fusión, lo hemos experimentado con los golpes de tambor de San Millán con Herman Villanueva, Nancy Hernández, y los golpes del tambor Seresesé colombiano, de allí salió el Seremillan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igualmente, nuestro encuentro con los tambores redondos de Guatire y la fraternidad de Oscar Muñoz y Ernestina “La Ñeta” Ibarra, nos dio la pauta para encontrar dos formas de tambores tan diferentes, pero tan similares en su concordancia sonora, derivándose de allí, cantos que se emparenten con los cantos de la Puya afro tradicional colombiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No menos importante es lo que sucede con la Gaita de Furro y el Currulao de la Costa Pacífica, que al igual que la Puya vallenata y el tambor de Falcón, condensan su medida en el tiempo del seis por ocho. El paseo vallenato a pesar de sus distancias encuentra su similar en el joropo con estribillo, del Estado Sucre, así como el tambor Pujao de la fulía Barloventeña se asemeja a la tambora del Sanjuanero en el Departamento del Huila. Lo mismo sucede con el Galerón Margariteño y el Torbellino Boyacense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Sabor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Los saberes y los sabores de lo gastronómico no pueden quedarse sin el aderezo de lo cotidiano, ni lo atractivo al paladar cuando se visita uno de estos dos países. Dos de los platos más famosos y que se asemejan en su preparación son: La bandeja Paisa y El Pabellón Criollo. Las arepas son infaltables en Medellín, los Sancochos no podrían diferenciarse, mientras que sí lo son los Tamales y las Hallacas en sus condimentos. El dulce de Cabello de Ángel venezolano, tiene su mismo gusto y producto en el dulce de Vitoria, mientras que el Majarete allá se llama natilla, y los buñuelos, allí, en vez de ser de yuca, son de queso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Testimonios de lado y lado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;"Jamás recibí un maltrato en Colombia (…) mientras besaba cada semana mi bandera y cantaba mi himno, aprendí a entonar también el Oh Gloria Inmarcesible".&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; (Lil Rodríguez).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Yo nunca pasé por venezolana en Cartagena, creían que yo era de Barranquilla". &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Tatiana Gómez).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser venezolano o colombiano, forma parte de un proyecto enunciado en las diferentes formas en que lo imaginario y la memoria se han construido a través de la historia, imágenes que tienen implicaciones sociales, culturales y políticas que deberían mirarse,  mucho más detenidamente para reubicar las relaciones binacionales. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Elizabeth Zamora).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Colombia y Venezuela son dos países hermanos que deben apoyarse mutuamente. Gracias al vallenato me enamoré del que hoy es mi esposo, que es colombiano". &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Marisol Medina).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La única división es política. Somos hermanos de sangre.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; (María Mulata, Cantante colombiana).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los llaneros somos uno solo, así como el llano es uno solo. Una sola extensión de tierra que viene desde los llanos del apure venezolano, hasta los llanos orientales de Colombia” &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Músico llanero de San Martín, Colombia).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Yo siento que los venezolanos y los colombianos tenemos mucho en común. Compartimos un mismo espíritu a pesar de que los ritmos puedan ser distintos. Me inspira mucho el compartir con mis hermanos de Venezuela". (Claudia Gómez, cantante colombiana).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, creo que la integración  debe ser utilizada para ennoblecer y cultivar el buen gusto y la sensibilidad de un país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fuentes consultadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abadía Morales, Guillermo. Compendio General del Folclore Colombiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Campo Miranda, Rafael. Crónicas Didácticas sobre el Folclor de Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Castrillón, Sahú. De Medellín a Caracas, Recopilando Cantos, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revista Semana. Colombia. 20 de Febrero 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rodríguez, Lil. Bailando en la Casa  del Trompo, Edit. El perro y la Rana, Caracas, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sojo, Juan Pablo. Estudios del Folclor Venezolano. 1986.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zamora Cardozo, Elizabeth. Vidas de Frontera. Ed. Tropikos, Caracas 2006.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8053560561022757287-8150725209653979012?l=sahupalenque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sahupalenque.blogspot.com/feeds/8150725209653979012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8053560561022757287&amp;postID=8150725209653979012&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/8150725209653979012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/8150725209653979012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sahupalenque.blogspot.com/2011/11/la-dinamica-cultural-como-via-de.html' title=''/><author><name>SAHÚ CASTRILLÓN</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01127978553034120113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_DuGGG_Y68ek/R7cRSn9UosI/AAAAAAAAAAM/wr04ZShUsGo/S220/Foto+003.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8053560561022757287.post-5387434809269324613</id><published>2011-11-02T16:11:00.001-04:30</published><updated>2011-11-02T16:13:00.548-04:30</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div id="yiv394191219"&gt; &lt;div class="yiv394191219Section1"&gt; &lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="FONT-SIZE:24pt;"&gt;El poder no tiene amigos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt; &lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="FONT-SIZE:14pt;"&gt;MARSOLAIRE QUINTANA&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="FONT-SIZE:14pt;"&gt;&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://espanol.groups.yahoo.com/group/UPLA-VEN_Ccs/post?postID=DtaXeYo88Cj6UCG8_sowFwId2jENVOL3fY_9uatKP8FduvNHNm2TrAyDGAbpr6_KbbLh94uh21v4fEuhZVxcsivepk8"&gt;marsolairequintana@...&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al Robert, que conocí&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Felices los que jamás han tenido un amigo en un cargo de alta&lt;br /&gt;responsabilidad pública, pues como Confucio afirmaba, “el poder no corrompe; el poder desenmascara”.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt; &lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Quienes  otrora estuvieron presentes en la tertulia cotidiana, organizando las  pequeñas fiestas anónimas de cada viernes o haciendo a nuestro lado las  filas de alguna función de cine, ya no estarán más a partir de un  nombramiento.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Son pocos los que logran salir ilesos de ese paseo por las ramblas de la jerarquía.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Con  cuánta ingenuidad la mayoría de las personas imagina que el amigo, el  panita camarada de hasta ayer, continuará atendiendo sus llamadas, reirá  como siempre las tonterías graciosas que antes veían en las calles de  la ciudad. Pero no, comienzan a juzgar a los otros desde su propia  manera de ver la vida. Empiezan en muy poco tiempo a develar un rasgo de  su carácter que habíamos pasado por alto porque, en fin, a los amigos  se les “pasa todo”.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Si  se les llama, se niegan a atender pensando que se les va a pedir algo.  Si se les solicita ayuda, piensan que es dinero. Si se les exige que  pongan los pies en la tierra, comienzan a insinuar que lo único que uno  desea es aguarle la fiesta. Si se les dice que el cargo se les subió a  la cabeza, sienten que hay, por medio, una profunda envidia. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Preferible  pelearse con los amigos, encolerizarse hasta llegar a las manos, que  dejar morir la relación en los bajos fondos de la amargura y el  resentimiento. Preferible, porque las consecuencias de una buena  discusión, de un encontronazo, girarán siempre alrededor del motivo que  los suscitó. Uno se queda, al menos, con una idea clara de lo pésimo del  momento.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Pero  cuando las relaciones se diluyen por este tipo de alejamiento, pues ahí  cambia todo: entonces los buenos recuerdos se transforman en actos de  desmenuzamiento del otro. Y se comienza a hilar, a hilar muy fino, con  todos los detalles de los actos antiguos. Se comienzan a rememorar los  ápices de saña, envidia, desencuentros, egoísmos, interés y arribismo  -reales e inventados a esta altura del desencuentro- que el otro  demostró en pretérito imperfecto.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Sin  embargo, felices también los que a este tipo de desencuentro no  sucumben. Felices los que se mantienen siendo amigos de sus amigos,  aunque éstos vivan sumidos en su ilusoria jactancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felices los  que esperan al final de la rampa, con el corazón limpio y sin rencores,  el regreso del amigo. Y es que si no regresan del pasajero poder del  dominio, igual recordarán con nobleza la belleza y la gracia de los  instantes vividos.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Todo  cambia y todo fluye. Si la luz le cede paso a la oscuridad, y ésta a un  nuevo amanecer, ¿por qué no habríamos de comprender que las mieles del  poder de hoy, serán las hieles de la desilusión mañana? El amigo con  poder en la actualidad, será, seguro, el hombre desnudo, expuesto y  fatigado del próximo viernes.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;El  amigo que tuvo poder, pero que en ese ínterin no tuvo amigos, regresará  con miedo. Será un quemado, porque nadie sale ileso de esa flama.  Regresará con las excrecencias llagadas, buscando alivio. Allí, en la  barra del mismo bar de toda la vida, alguien lo esperará. Allí estará,  como siempre, el único sobreviviente del diluvio de desprecios y  desplantes, olvidos y lamentaciones.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Allí  estará el verdadero amigo, el que en medio de todo el pus, la mierda y  la bilis brota como un islote seguro. Un amigo con poder no debe tener  amigos. Debe usar lo que ahora tiene para hacer el bien, y el bien será  apartarse de los suyos para no involucrarlos en la cegadora luz del  mando. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Es  una decisión que debiera estar fundamentada en el amor fraternal y no  en la paranoia. Pero para eso hace falta un corazón y una mente  superior, saber que lo que se hace es parte de su responsabilidad con el  mismo poder que se le confiere: cien amigos son bastante, pero un  enemigo es demasiado. Y en los cargos decisivos, la maledicencia es  gratuita. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN:justify;LINE-HEIGHT:150%;" class="yiv394191219MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT:150%;FONT-SIZE:14pt;"&gt;Felices  aquellos que no tienen un amigo con poder. Felices los que, teniéndolo,  saben aguardar su regreso. Felices los que acogen con amoroso perdón a  quienes vuelven. Pero, por sobre todo, felices los que jamás tendrán  poder, porque de ellos será el reino de la belleza.&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8053560561022757287-5387434809269324613?l=sahupalenque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sahupalenque.blogspot.com/feeds/5387434809269324613/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8053560561022757287&amp;postID=5387434809269324613&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/5387434809269324613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/5387434809269324613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sahupalenque.blogspot.com/2011/11/el-poder-no-tiene-amigos-marsolaire.html' title=''/><author><name>SAHÚ CASTRILLÓN</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01127978553034120113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_DuGGG_Y68ek/R7cRSn9UosI/AAAAAAAAAAM/wr04ZShUsGo/S220/Foto+003.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8053560561022757287.post-8550600618526754078</id><published>2011-11-02T16:08:00.000-04:30</published><updated>2011-11-02T16:10:47.933-04:30</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="yiv1453950378menu-header"&gt;&lt;ul id="yiv1453950378menu-inicio" class="yiv1453950378menu"&gt;&lt;li id="yiv1453950378menu-item-574" class="yiv1453950378menu-item yiv1453950378menu-item-type-custom yiv1453950378menu-item-object-custom yiv1453950378menu-item-home yiv1453950378menu-item-574"&gt;&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/"&gt;PORTADA&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;          &lt;div id="yiv1453950378branding"&gt;       &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/"&gt;          &lt;img src="http://colarebocultura.files.wordpress.com/2011/04/limestone-cave-copia1.jpg" alt="" width="990" height="180" /&gt;        &lt;/a&gt;      &lt;/div&gt;                             &lt;div id="yiv1453950378post-2186" class="yiv1453950378post-2186 yiv1453950378post yiv1453950378type-post yiv1453950378status-publish yiv1453950378format-standard yiv1453950378hentry yiv1453950378category-musica yiv1453950378category-opinion"&gt;      &lt;h1 class="yiv1453950378entry-title"&gt;Chaplin, Marceau…Sahú y Facundo Cabral&lt;/h1&gt;       &lt;div class="yiv1453950378entry-meta"&gt;       &lt;span class="yiv1453950378meta-prep yiv1453950378meta-prep-author"&gt;Posted on&lt;/span&gt; &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/" title="6:22 PM"&gt;&lt;span class="yiv1453950378entry-date"&gt;9 julio, 2011&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span class="yiv1453950378byline"&gt;&lt;span class="yiv1453950378meta-sep"&gt;by&lt;/span&gt; &lt;span class="yiv1453950378author yiv1453950378vcard"&gt;&lt;a rel="nofollow" class="yiv1453950378url yiv1453950378fn yiv1453950378n" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/author/colarebo/" title="Ver todas las entradas de colarebo"&gt;colarebo&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="yiv1453950378comments-link"&gt;&lt;span class="yiv1453950378meta-sep"&gt;|&lt;/span&gt; &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/#comments" title="Comentarios en Chaplin, Marceau… y Facundo Cabral"&gt;1 comentario&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;            &lt;/div&gt;       &lt;div class="yiv1453950378entry-content"&gt;       &lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;img class="yiv1453950378alignleft" src="http://www.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2011/07/facundo-cabral2.jpg" alt="" width="240" height="200" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;Venían  acompañándose el uno al otro. No lo dije entonces, ni podría decir  ahora que había contrafiguras. Y es que esa visita primera de Alberto  Cortez y Facundo Cabral juntos marcaba la igualdad para la mística y la  valentía de asumir el camino de la felicidad.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Fue ese, “Lo Cortez no quita lo Cabral”  un concierto único, lleno de aplausos, llantos y sonrisas para quienes  compartimos el privilegio en el Teresa Carreño.&lt;span id="yiv1453950378more-2186"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Quien escribe salió de aquél concierto  rumbo al teclado a escribir la crónica. Recuerdo perfectamente que  compartí con miles la sensación de haber ido a un concierto a  encontrarme un poco con el pasado estudiantil lleno de consignas y  pintas libertarias, y canciones de protesta y mayo francés y todo eso, y  habia salido, como miles, convencida de que había ido a un preámbulo  del futuro, a un prólogo de la dicha de sabernos vivos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Percy Llanos, su representante, se ocupó  entonces de hacerme conocer que tanto a Alberto Cortez como a Facundo  Cabral les había gustado mucho ese escrito y solicitaban permiso para  emplearlo en algún otro lugar del mundo. Además me invitaban a la última  jornada de concierto. Alberto para saludarme. Facundo para conocerme.  El permiso de publicación por supuesto que fue concedido de por vida,  pero no acudí a la cita, por causas materiales. Facundo, entonces, me  dejó uno de sus libros, autografiado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;A Alberto Cortéz le conocía bastante.  Habiamos compartido en mi programa radial de medianoche en Caracas, y  habiamos pasado juntos un huracán en Cuba. Incluso me tocó estar en  aquél concierto interrumpido por la noticia de la muerte de su padre.  Conversaciones y recuerdos hay.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;A los pocos años regresó Facundo. Estaba  solo y cargaba otra responsabilidad encima como agente de Paz en el  mundo. Por supuesto que acudimos a saludarle. En ese momento estaba  quien escribe al frente de unos micros musicales en Televen. Nos  acercamos con las cámaras para darle la mano, ésta vez sí, al querido  cantor argentino. Percy le recordó: “Fue ella quien escribió aquella  nota que te gustó tanto”. Una sonrisa amplia y un abrazo hubo antes de  las palabras hacia esta escribidora.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Conversamos en función de sus  presentaciones y de sus expectativas con la paz del mundo. Fue entonces  cuando abrí mi bolso y saquén un pin, un prendedor artesanal de los que  hace &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sahú Castrillón&lt;/span&gt; para venderlos en las adyacencias del Museo de  Bellas Artes de Caracas. Era un pin con la figura de Charles Spencer  Chaplin, genio de la dignidad en el mundo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;“Tome” le dije; “es para usted”. Y le entregué el pequeño presente.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Facundo Cabral tomó la imagen de Chaplin en sus manos y sonrió. “Ay, Carlitos, Carlitos…” y entonces me obsequió una vivencia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;“Estaba yo en Buenos Aires cuando  anunciaron la presentación de Marcel Marceau. No lo podía creer que  fuera a conocer a alguien que era mi ídolo. Y efectivamente lo fui a  ver. Y lo ví y salí corriendo a buscar todos mis poemas y todos mis  escritos y regresé igualmente corriendo y me aposté por la entrada por  donde suponía debía salir Marceau del teatro luego de su presentación.  Así fue. Cuando lo tuve a una buena distacia corrí y deposité a su pies  todos mis papeles, mis letras, mis intentos, y le dije: ” Luego de verle  a usted, señor Marceau comprendo que no soy nada”. Acto seguido Facundo  Cabral me dijo que prendió fuego a los papeles donde esta volcada toda  una etapa de su vida creativa.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;Y contó Cabral que Marceau iba con su  mirada del fuego al rostro de Facundo, y del rostro de Facundo al fuego,  hasta que le dijo: “Hace bien: yo hago exactamente lo mismo cada vez  que veo una película de Chaplin”.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Fue todo un honor que Cabral nos contara  esa anécdota con tanto cariño y hasta nostalgia. Luego de ello guardó  con cuidado el pequeño pin de Chaplin que le había regalado. Me sentí  feliz por mí, por &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sahú&lt;/span&gt; el artesano, por &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Marceau&lt;/span&gt; (ya desaparecido,  lamentablemente) y por &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Chaplin &lt;/span&gt;y su vigencia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Luego, por esas cosas de la vida, me tocó  llevarlo de la mano hasta donde estaba Pablo Milanés, quien recien  terminaba de presentarse en el Teresa Carreño. Cabral fue a darle  aliento en la enfermedad a Pablo, y Pablo se sintió feliz por ese  encuentro.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;A los pocos días cuando ya Cabral se  había marchado luego de sus presentaciones, acudí a ver a Dalila  Colombo, para conversar de Tangos y de músicos. Llegamos a su casa y en  una de esas, con café en mano, Facundo Cabral se hizo tema de  conversación. Entonces Dalila, muy feliz, fue a su cuarto y regresó con  un pequeño pin de Chaplin. Asombrada, por aquello de las coincidencias,  pregunté por ese pequeño prendedor. “Me lo regaló Facundo Cabral”.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Me quedé pensando en que exactamente  Cabral compartía todo y no se quedaba con nada. Era un poema viviente a  la consistencia de sus convicciones, y en el arca de sus vivencias no  había nada material y sí un universo de reflexiones.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;En 2009 que Facundo Cabral volvería a  Venezuela, para hacernos tropezar de nuevo con una de las mejores  opciones del mundo: la de la alegría. Siempre dijo querer a nuestra  patria porque, como pasó con muchos cantores durante las décadas de los  sesenta y setenta, era donde se había multiplicado internacionalmente su  propuesta de paz.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Decía Cabral: “Cada mañana es una buena  noticia”. Menos hoy cuando la sangre de Facundo se ha derramado en  Guatemala, tal vez para conjurar a los demonios y hacer Facundo Fecundo  al hermano país que sufre hoy como todos en el continente ante este  desgarramiento de la sensibilidad libertaria a manos de la perversidad.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Nunca imaginamos que podría morir por  obra de las balas a las que tanto combatió y mucho menos que pudiera  morir a las puertas de una estación de bomberos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;“Bombero, bombero, yo quiero ser bombero…”&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Paz eterna a quien tanto cantó por ella.&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;Like this:&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/?like=1&amp;amp;_wpnonce=74dae6378c" title="I like this post" class="yiv1453950378like yiv1453950378needs-login yiv1453950378sd-button"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/?like=1&amp;amp;_wpnonce=74dae6378c" title="I like this post" class="yiv1453950378like yiv1453950378needs-login yiv1453950378sd-button"&gt;&lt;span&gt;Like&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;Be the first to like this post.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;Esta entrada fue publicada en &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/category/musica/" title="Ver todas las entradas en Música"&gt;Música&lt;/a&gt;, &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/category/opinion/" title="Ver todas las entradas en Opinión"&gt;Opinión&lt;/a&gt;. Guarda el &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/" title="Enlace permanente a Chaplin, Marceau… y Facundo Cabral"&gt;enlace permanente&lt;/a&gt;.           &lt;/p&gt;  &lt;div class="yiv1453950378wpadvert" style="text-align:center;padding:5px;padding:5px;margin:10px auto;width:410px;"&gt;   &lt;/div&gt;           &lt;/div&gt;            &lt;/div&gt;                     &lt;h3 id="yiv1453950378comments-title"&gt;Una respuesta a &lt;span&gt;Chaplin, Marceau, Sahú... y Facundo Cabral&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;       &lt;ol class="yiv1453950378commentlist"&gt;&lt;li class="yiv1453950378comment yiv1453950378even yiv1453950378thread-even yiv1453950378depth-1 yiv1453950378highlander-comment" id="yiv1453950378li-comment-181"&gt;   &lt;div id="yiv1453950378comment-181"&gt;   &lt;div class="yiv1453950378comment-author yiv1453950378vcard"&gt;    &lt;img alt="" src="http://s0.wp.com/imgpress?url=http%3A%2F%2Fgraph.facebook.com%2F597032070%2Fpicture%3Ftype%3Dlarge%26_md5%3D74ceb895b6d54521303668e631780f15&amp;amp;resize=48%2C48" class="yiv1453950378avatar yiv1453950378avatar-48" width="48" height="48" /&gt;    &lt;cite class="yiv1453950378fn"&gt;&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://www.facebook.com/jezzyk" class="yiv1453950378url"&gt;Jezzyk Darkbantha&lt;/a&gt;&lt;/cite&gt;     &lt;span class="yiv1453950378comment-meta yiv1453950378commentmetadata"&gt;     |     &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/#comment-181"&gt;     14 julio, 2011 en 1:39 AM&lt;/a&gt;      |      &lt;a rel="nofollow" class="yiv1453950378comment-reply-link" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%E2%80%A6-y-facundo-cabral/?replytocom=181#respond"&gt;Responder&lt;/a&gt;        &lt;/span&gt;   &lt;/div&gt;      &lt;div class="yiv1453950378comment-body"&gt;&lt;p&gt;El pin de Chaplin, soy sobrina de Sahú,  cuando era niña me quedaba horas y horas compartiendo con el mientras el  me ensañaba sus artes, que pequeño es el mundo y a que manos han ido a  parar simbolismos que tanto me marcan.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8053560561022757287-8550600618526754078?l=sahupalenque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sahupalenque.blogspot.com/feeds/8550600618526754078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8053560561022757287&amp;postID=8550600618526754078&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/8550600618526754078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/8550600618526754078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sahupalenque.blogspot.com/2011/11/portada-chaplin-marceausahu-y-facundo_02.html' title=''/><author><name>SAHÚ CASTRILLÓN</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01127978553034120113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_DuGGG_Y68ek/R7cRSn9UosI/AAAAAAAAAAM/wr04ZShUsGo/S220/Foto+003.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8053560561022757287.post-6794511001186264452</id><published>2011-11-02T16:06:00.000-04:30</published><updated>2011-11-02T16:07:41.749-04:30</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="yiv1453950378menu-header"&gt;&lt;ul id="yiv1453950378menu-inicio" class="yiv1453950378menu"&gt;&lt;li id="yiv1453950378menu-item-574" class="yiv1453950378menu-item yiv1453950378menu-item-type-custom yiv1453950378menu-item-object-custom yiv1453950378menu-item-home yiv1453950378menu-item-574"&gt;&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/"&gt;PORTADA&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;          &lt;div id="yiv1453950378branding"&gt;       &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/"&gt;          &lt;img src="http://colarebocultura.files.wordpress.com/2011/04/limestone-cave-copia1.jpg" alt="" width="990" height="180" /&gt;        &lt;/a&gt;      &lt;/div&gt;                             &lt;div id="yiv1453950378post-2186" class="yiv1453950378post-2186 yiv1453950378post yiv1453950378type-post yiv1453950378status-publish yiv1453950378format-standard yiv1453950378hentry yiv1453950378category-musica yiv1453950378category-opinion"&gt;      &lt;h1 class="yiv1453950378entry-title"&gt;Chaplin, Marceau…Sahú y Facundo Cabral&lt;/h1&gt;       &lt;div class="yiv1453950378entry-meta"&gt;       &lt;span class="yiv1453950378meta-prep yiv1453950378meta-prep-author"&gt;Posted on&lt;/span&gt; &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/" title="6:22 PM"&gt;&lt;span class="yiv1453950378entry-date"&gt;9 julio, 2011&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span class="yiv1453950378byline"&gt;&lt;span class="yiv1453950378meta-sep"&gt;by&lt;/span&gt; &lt;span class="yiv1453950378author yiv1453950378vcard"&gt;&lt;a rel="nofollow" class="yiv1453950378url yiv1453950378fn yiv1453950378n" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/author/colarebo/" title="Ver todas las entradas de colarebo"&gt;colarebo&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="yiv1453950378comments-link"&gt;&lt;span class="yiv1453950378meta-sep"&gt;|&lt;/span&gt; &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/#comments" title="Comentarios en Chaplin, Marceau… y Facundo Cabral"&gt;1 comentario&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;            &lt;/div&gt;       &lt;div class="yiv1453950378entry-content"&gt;       &lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;img class="yiv1453950378alignleft" src="http://www.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2011/07/facundo-cabral2.jpg" alt="" width="240" height="200" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;Venían  acompañándose el uno al otro. No lo dije entonces, ni podría decir  ahora que había contrafiguras. Y es que esa visita primera de Alberto  Cortez y Facundo Cabral juntos marcaba la igualdad para la mística y la  valentía de asumir el camino de la felicidad.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Fue ese, “Lo Cortez no quita lo Cabral”  un concierto único, lleno de aplausos, llantos y sonrisas para quienes  compartimos el privilegio en el Teresa Carreño.&lt;span id="yiv1453950378more-2186"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Quien escribe salió de aquél concierto  rumbo al teclado a escribir la crónica. Recuerdo perfectamente que  compartí con miles la sensación de haber ido a un concierto a  encontrarme un poco con el pasado estudiantil lleno de consignas y  pintas libertarias, y canciones de protesta y mayo francés y todo eso, y  habia salido, como miles, convencida de que había ido a un preámbulo  del futuro, a un prólogo de la dicha de sabernos vivos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Percy Llanos, su representante, se ocupó  entonces de hacerme conocer que tanto a Alberto Cortez como a Facundo  Cabral les había gustado mucho ese escrito y solicitaban permiso para  emplearlo en algún otro lugar del mundo. Además me invitaban a la última  jornada de concierto. Alberto para saludarme. Facundo para conocerme.  El permiso de publicación por supuesto que fue concedido de por vida,  pero no acudí a la cita, por causas materiales. Facundo, entonces, me  dejó uno de sus libros, autografiado.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;A Alberto Cortéz le conocía bastante.  Habiamos compartido en mi programa radial de medianoche en Caracas, y  habiamos pasado juntos un huracán en Cuba. Incluso me tocó estar en  aquél concierto interrumpido por la noticia de la muerte de su padre.  Conversaciones y recuerdos hay.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;A los pocos años regresó Facundo. Estaba  solo y cargaba otra responsabilidad encima como agente de Paz en el  mundo. Por supuesto que acudimos a saludarle. En ese momento estaba  quien escribe al frente de unos micros musicales en Televen. Nos  acercamos con las cámaras para darle la mano, ésta vez sí, al querido  cantor argentino. Percy le recordó: “Fue ella quien escribió aquella  nota que te gustó tanto”. Una sonrisa amplia y un abrazo hubo antes de  las palabras hacia esta escribidora.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Conversamos en función de sus  presentaciones y de sus expectativas con la paz del mundo. Fue entonces  cuando abrí mi bolso y saquén un pin, un prendedor artesanal de los que  hace &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sahú Castrillón&lt;/span&gt; para venderlos en las adyacencias del Museo de  Bellas Artes de Caracas. Era un pin con la figura de Charles Spencer  Chaplin, genio de la dignidad en el mundo.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;“Tome” le dije; “es para usted”. Y le entregué el pequeño presente.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Facundo Cabral tomó la imagen de Chaplin en sus manos y sonrió. “Ay, Carlitos, Carlitos…” y entonces me obsequió una vivencia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;“Estaba yo en Buenos Aires cuando  anunciaron la presentación de Marcel Marceau. No lo podía creer que  fuera a conocer a alguien que era mi ídolo. Y efectivamente lo fui a  ver. Y lo ví y salí corriendo a buscar todos mis poemas y todos mis  escritos y regresé igualmente corriendo y me aposté por la entrada por  donde suponía debía salir Marceau del teatro luego de su presentación.  Así fue. Cuando lo tuve a una buena distacia corrí y deposité a su pies  todos mis papeles, mis letras, mis intentos, y le dije: ” Luego de verle  a usted, señor Marceau comprendo que no soy nada”. Acto seguido Facundo  Cabral me dijo que prendió fuego a los papeles donde esta volcada toda  una etapa de su vida creativa.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;Y contó Cabral que Marceau iba con su  mirada del fuego al rostro de Facundo, y del rostro de Facundo al fuego,  hasta que le dijo: “Hace bien: yo hago exactamente lo mismo cada vez  que veo una película de Chaplin”.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Fue todo un honor que Cabral nos contara  esa anécdota con tanto cariño y hasta nostalgia. Luego de ello guardó  con cuidado el pequeño pin de Chaplin que le había regalado. Me sentí  feliz por mí, por &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sahú&lt;/span&gt; el artesano, por &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Marceau&lt;/span&gt; (ya desaparecido,  lamentablemente) y por &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Chaplin &lt;/span&gt;y su vigencia.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Luego, por esas cosas de la vida, me tocó  llevarlo de la mano hasta donde estaba Pablo Milanés, quien recien  terminaba de presentarse en el Teresa Carreño. Cabral fue a darle  aliento en la enfermedad a Pablo, y Pablo se sintió feliz por ese  encuentro.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;A los pocos días cuando ya Cabral se  había marchado luego de sus presentaciones, acudí a ver a Dalila  Colombo, para conversar de Tangos y de músicos. Llegamos a su casa y en  una de esas, con café en mano, Facundo Cabral se hizo tema de  conversación. Entonces Dalila, muy feliz, fue a su cuarto y regresó con  un pequeño pin de Chaplin. Asombrada, por aquello de las coincidencias,  pregunté por ese pequeño prendedor. “Me lo regaló Facundo Cabral”.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Me quedé pensando en que exactamente  Cabral compartía todo y no se quedaba con nada. Era un poema viviente a  la consistencia de sus convicciones, y en el arca de sus vivencias no  había nada material y sí un universo de reflexiones.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;En 2009 que Facundo Cabral volvería a  Venezuela, para hacernos tropezar de nuevo con una de las mejores  opciones del mundo: la de la alegría. Siempre dijo querer a nuestra  patria porque, como pasó con muchos cantores durante las décadas de los  sesenta y setenta, era donde se había multiplicado internacionalmente su  propuesta de paz.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Decía Cabral: “Cada mañana es una buena  noticia”. Menos hoy cuando la sangre de Facundo se ha derramado en  Guatemala, tal vez para conjurar a los demonios y hacer Facundo Fecundo  al hermano país que sufre hoy como todos en el continente ante este  desgarramiento de la sensibilidad libertaria a manos de la perversidad.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Nunca imaginamos que podría morir por  obra de las balas a las que tanto combatió y mucho menos que pudiera  morir a las puertas de una estación de bomberos.&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;“Bombero, bombero, yo quiero ser bombero…”&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align:justify;"&gt;Paz eterna a quien tanto cantó por ella.&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;Like this:&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/?like=1&amp;amp;_wpnonce=74dae6378c" title="I like this post" class="yiv1453950378like yiv1453950378needs-login yiv1453950378sd-button"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/?like=1&amp;amp;_wpnonce=74dae6378c" title="I like this post" class="yiv1453950378like yiv1453950378needs-login yiv1453950378sd-button"&gt;&lt;span&gt;Like&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;Be the first to like this post.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align:justify;"&gt;Esta entrada fue publicada en &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/category/musica/" title="Ver todas las entradas en Música"&gt;Música&lt;/a&gt;, &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/category/opinion/" title="Ver todas las entradas en Opinión"&gt;Opinión&lt;/a&gt;. Guarda el &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/" title="Enlace permanente a Chaplin, Marceau… y Facundo Cabral"&gt;enlace permanente&lt;/a&gt;.           &lt;/p&gt;  &lt;div class="yiv1453950378wpadvert" style="text-align:center;padding:5px;padding:5px;margin:10px auto;width:410px;"&gt;   &lt;/div&gt;           &lt;/div&gt;            &lt;/div&gt;                     &lt;h3 id="yiv1453950378comments-title"&gt;Una respuesta a &lt;span&gt;Chaplin, Marceau, Sahú... y Facundo Cabral&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;       &lt;ol class="yiv1453950378commentlist"&gt;&lt;li class="yiv1453950378comment yiv1453950378even yiv1453950378thread-even yiv1453950378depth-1 yiv1453950378highlander-comment" id="yiv1453950378li-comment-181"&gt;   &lt;div id="yiv1453950378comment-181"&gt;   &lt;div class="yiv1453950378comment-author yiv1453950378vcard"&gt;    &lt;img alt="" src="http://s0.wp.com/imgpress?url=http%3A%2F%2Fgraph.facebook.com%2F597032070%2Fpicture%3Ftype%3Dlarge%26_md5%3D74ceb895b6d54521303668e631780f15&amp;amp;resize=48%2C48" class="yiv1453950378avatar yiv1453950378avatar-48" width="48" height="48" /&gt;    &lt;cite class="yiv1453950378fn"&gt;&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://www.facebook.com/jezzyk" class="yiv1453950378url"&gt;Jezzyk Darkbantha&lt;/a&gt;&lt;/cite&gt;     &lt;span class="yiv1453950378comment-meta yiv1453950378commentmetadata"&gt;     |     &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%e2%80%a6-y-facundo-cabral/#comment-181"&gt;     14 julio, 2011 en 1:39 AM&lt;/a&gt;      |      &lt;a rel="nofollow" class="yiv1453950378comment-reply-link" target="_blank" href="http://colarebocultura.wordpress.com/2011/07/09/chaplin-marceau%E2%80%A6-y-facundo-cabral/?replytocom=181#respond"&gt;Responder&lt;/a&gt;        &lt;/span&gt;   &lt;/div&gt;      &lt;div class="yiv1453950378comment-body"&gt;&lt;p&gt;El pin de Chaplin, soy sobrina de Sahú,  cuando era niña me quedaba horas y horas compartiendo con el mientras el  me ensañaba sus artes, que pequeño es el mundo y a que manos han ido a  parar simbolismos que tanto me marcan.&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8053560561022757287-6794511001186264452?l=sahupalenque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sahupalenque.blogspot.com/feeds/6794511001186264452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8053560561022757287&amp;postID=6794511001186264452&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/6794511001186264452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/6794511001186264452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sahupalenque.blogspot.com/2011/11/portada-chaplin-marceausahu-y-facundo.html' title=''/><author><name>SAHÚ CASTRILLÓN</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01127978553034120113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_DuGGG_Y68ek/R7cRSn9UosI/AAAAAAAAAAM/wr04ZShUsGo/S220/Foto+003.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8053560561022757287.post-9210169463984204909</id><published>2008-07-04T10:08:00.002-04:30</published><updated>2008-07-04T10:17:15.716-04:30</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Sextetos colombianos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El director del Sexteto Tabalá cuenta su historia .&lt;br /&gt;&lt;a href="javascript:cambiarFuente("&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="javascript:cambiarFuente("&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;"La jefa del sexteto es la marímbula", dice Rafael Cassiani Cassiani, de San Basilio de Palenque, director del Sexteto Tabalá y protagonista de los recitales 'Afrosextetos colombianos.&lt;br /&gt;Cassiani, leyenda y autoridad en materia de este formato musical, se refiere a un instrumento en forma de baúl o caja, con láminas de acero en el frente y que hace el papel de bajo de cuerda y percusión, que algunos llaman "piano de pulgares".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La marímbula, en un conjunto de sexteto tradicional debe estar acompañada por los bongoes, maracas, claves, una conga y una guacharaca. "Son los instrumentos del sexteto y nada más", dice Cassiani con la autoridad que le da haber visto nacer este formato musical en Colombia. "El origen fue en Cuba -cuenta-. Porque el sexteto en Cuba se formó en el año 20. Y en San Basilio de Palenque se formó en el año 30. Lo fundaron los tíos míos".&lt;br /&gt;La historia de esta expresión musical se remonta a la llegada de jornaleros cubanos a la zona bananera, donde se hicieron amigos de muchos palenqueros y les fueron contando cómo era el sexteto en Cuba. "Los palenqueros volvieron -cuenta Cassiani-. Los cubanos no llegaron hasta acá. Pero les habían transmitido bien eso. Y cuando vinieron a trabajar en Central Colombia, un ingenio azucarero muy poderoso, conocieron a los tíos míos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juntos armaron un grupo. A falta de instrumentos como el tres, incluyeron en él la marimbula, de origen africano. "Los tíos míos mandaron hacer la marímbula -cuenta Cassiani-. La hicieron de madera, con cuero de chivo, de cabra. Hicieron las maracas con totumo. No compraron nada. Ellos hicieron la clave, la guacharaca y la conga también".&lt;br /&gt;Y formaron un sexteto con canciones aprendidas de Cuba. Se bautizaron Sexteto Habanero, que permanecía en Barrio arriba -Palenque se divide en barrio abajo y barrio arriba, explica el maestro-. Mientras que otro músico, el maestro Simanca, formó otra agrupación.&lt;br /&gt;Cuando Cassiani tenía unos 8 años, un tío suyo que hacía parte del Sexteto Habanero le enseñó a tocar maracas. Y cuando el aprendiz hizo sus propias maracas, lo dejó entrar a la "segunda generación", del conjunto. Pero este prácticamente se disolvió porque al palenquero le gusta mucho salir y muchos músicos se fueron.  "Se cayó el sexteto -agrega Cassiani-. Guardé mis maracas y el maestro Simanca guardó sus marímbulas. Pero los sábados por la mañana me concentraba a cantar y tocar las maracas en mi casa".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, alguien murió en el pueblo. Y lo llamaron a él y a Simanca para tocar en el velorio. Acudieron. Y los siguieron llamando para otros velorios. Empezaron a encontrarse así en entierros y novenarios hasta que un día Cassiani le dijo a Simanca: "Maestro, nosotros no estamos nada más para tocar velorios. Debemos tocar para nosotros, porque el que toca a un muerto no lo hace con sabor. Maltrata  bastante cantarle a una persona que está tendida".&lt;br /&gt;Y Simanca aceptó armar el conjunto. No pensaron en un nombre. Pero sus canciones terminaban como las del sexteto de sus tíos, gritándole vivas al "Sexteto Habanero". Hasta que un día, alguien le dijo a Cassiani: "Maestro, ¿ustedes por qué le lanzan vivas al Sexteto Habanero, si no son de La Habana?". Cassiani respondió que lo cantaba porque lo había heredado del primer sexteto, sin pensar en que ellos no eran habaneros sino colombianos de Palenque. "Yo le voy a regalar un nombre -le dijo el otro-. El suyo se va a llamar Sexteto Tabalá, que significa tambores de guerra".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado 32 años y Cassiani y su sexteto Tabalá ya son leyenda.&lt;br /&gt;Hay muchos otros sextetos en la zona norte de Colombia como el sexteto El Cordobés, del departamento de Córdoba, que incluye las tablillas en su instrumentación; el Sexteto Revivir, de Arboletes (Antioquia), que surgió de un programa de manejo del tiempo del adulto mayor; Los Aventureros del Mar, de Turbo (Antioquia), liderado por Ceferino Argumedo, que muchas veces se ha acompañado de cantadoras de Bullerengue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Texto: Liliana Martìnez Polo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8053560561022757287-9210169463984204909?l=sahupalenque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sahupalenque.blogspot.com/feeds/9210169463984204909/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8053560561022757287&amp;postID=9210169463984204909&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/9210169463984204909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/9210169463984204909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sahupalenque.blogspot.com/2008/07/sextetos-colombianos-el-director-del.html' title=''/><author><name>SAHÚ CASTRILLÓN</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01127978553034120113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_DuGGG_Y68ek/R7cRSn9UosI/AAAAAAAAAAM/wr04ZShUsGo/S220/Foto+003.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8053560561022757287.post-5417270378656557925</id><published>2008-06-27T10:08:00.003-04:30</published><updated>2008-06-27T10:19:36.012-04:30</updated><title type='text'>El principio humano</title><content type='html'>En mi doble condición de ciudadano colombiano y del mundo, estoy contra el empleo de cualquier forma de violencia humana, física o sicológica, en cualquier ser humano o forma vital, en cualquier lugar del planeta, ya sea planeada, motivada, inducida o practicada por cualquier individuo, comunidad, organización, gobierno, estado, organismo, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;transnacional&lt;/span&gt; o divinidad, por objetivo "altruista" que sea, busque o vislumbre. ¡Las vidas, humana y terrestre, son sagradas!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto lo escribió Fernando España y estoy de acuerdo en que no sólo son las formas "altruistas" si no las formas solapadas para matar el amor en nombre del amor en aquellos que son frágiles y sensibles, lo cual se ve hoy en día como un signo de debilidad, pongo por encima de cualquier cosa el valor humano y los principios éticos del hombre a fin de engrandecer nuestro universo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8053560561022757287-5417270378656557925?l=sahupalenque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sahupalenque.blogspot.com/feeds/5417270378656557925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8053560561022757287&amp;postID=5417270378656557925&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/5417270378656557925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/5417270378656557925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sahupalenque.blogspot.com/2008/06/el-principio-humano.html' title='El principio humano'/><author><name>SAHÚ CASTRILLÓN</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01127978553034120113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_DuGGG_Y68ek/R7cRSn9UosI/AAAAAAAAAAM/wr04ZShUsGo/S220/Foto+003.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8053560561022757287.post-101644189966172609</id><published>2008-02-16T12:48:00.003-04:30</published><updated>2008-02-16T13:08:42.214-04:30</updated><title type='text'>EL PASTOR</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;EL PASTOR&lt;br /&gt;Autor: Sahú Castrillón&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;Aquella mujer de hermosa figura alada, lo miraba desde lo alto de un árbol, y él estaba petrificado por su presencia, parecía un ángel. Ésta de un solo salto, llegó hasta él y lo atrapó por la cintura elevándolo hasta una rama, al tiempo que sus facciones se iban  transfigurando en un rostro deforme, que se acercaba a su cara.  Impulsado como un resorte despertó temblando y miró a su alrededor, todo estaba en calma, y lentamente se dio cuenta de que sólo había tenido un mal sueño, y que se había quedado dormido después del almuerzo. Nunca olvido aquella pesadilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en el altozano, Jorge Humberto observaba cautelosamente la manada de ovejas que debían esquilar en las próximas fechas. Las conocía a todas por  la constancia de verlas cada día, y tenía su oveja preferida de algunos meses de nacida que cargaba sobre sus hombros,  podía nombrarlas a cada una, sabía cuales eran sus movimientos, sus balidos, sus costumbres y cabriolas, se esmeraba en el cuidado diario para llevarlas a pastar, y procurarles las mejores hierbas del campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A  sus ocho años, era corta la  edad para imaginar situaciones que no estaban en sus prácticas; aún en su pureza infantil, el amor era una incógnita, porque en su casa se hablaba del amor de Dios y sus condiciones morales, y en las calles de la pequeña comunidad escuchaba con especial atención  a otros pobladores que hablaban de otro amor, el amor de las mujeres y los hombres, esta interrogante empezaba a ser parte imprescindible en él, ya que su trabajo en el campo era comparado con el mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordaba a su  padre que fue encargado en ese quehacer de tradición familiar, y que también había ejercido como pastor no sólo de carneros sino que además había sido el pastor evangélico de la colectividad cercana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los domingos era su día de ir a la escuela dominical de la iglesia, al mismo tiempo de su descanso y meditación para lograr la salvación de su alma, habiendo sido instruido en la rectitud de las sagradas escrituras en el pequeño templo donde celebraban el culto cristiano redentorista. Él también estaba predestinado, a que en cualquier momento, su ocupación sería continuar el compromiso eclesial como pastor de almas, y no del rebaño de ovejas que trasladaba a pacer como hasta el momento venía haciendo. Su hermano menor continuaría el oficio que él un día dejaría, para poder hacer lo que su alma y su corazón le dictaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus reflexiones pensaba que en algún momento su vida cambiaría, pues no quería seguir la tradición devota y rígida de su familia; no, él estaba llamado a hacer el bien que había aprendido,  pero no en la comunidad donde se había criado, quería ir más allá y tener un poco de libertad, fue así como al cabo después de unos cuantos años, un día fue al seminario católico en el pueblo cercano para conversar con el abad que regía aquel convento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí fue recibido por el clérigo rector de la institución religiosa, quien le preguntó por la tendencia y certeza de su vocación, y su disposición por entrar a una vida monástica, viniendo de otra comunidad no usual y protestante, y querer  tener una relación  en cuanto a la formación en la santa iglesia católica, apostólica  y romana, a lo que él contestó, que allí era donde él quería servir en la humildad, y no en la rutina sin sentido de la formación que hasta el momento había tenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue admitido después de presentar algunos recaudos, no sin antes haber tenido una discusión familiar sobre su decisión. La aceptación se logró, pero sobre todo fue por su  particular sabiduría que le hacía sobresalir en el conocimiento de las sagradas escrituras. A su ingreso, empezó a ser  el novicio más ejemplar para los demás seminaristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su figura delgada pero firme por el constante ejercicio corporal al aire libre del campo, contrastaba con un rostro de facciones sólidas y finas; el color de sus ojos agua marina y la profundidad de su mirada le daba un aire cautivador; sus labios carnosos hacían juego con una dentadura  pareja y blanca; su nariz delgada y los negros cabellos combinaban con el hábito marrón que vistió en la primera semana de haber ingresado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los siguientes años, su vida cenobial se tradujo en el aprendizaje de lecturas filosóficas y eruditas de la doctrina canónica. Luego de su ordenamiento como sacerdote y haber hecho sus votos de castidad, y jurado ejercer el amor hacia el prójimo, fue asignado como párroco adjunto en una parroquia de otro estado del país, donde oficiaba y ejercía un anciano presbítero que se encontraba enfermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La relación entre los dos religiosos, cuando se conocieron, fue inmediatamente de una gran simpatía. Le fue asignada una mediana alcoba con todo lo necesario para permanecer por bastante tiempo, ya que el octogenario clérigo presentía que en cualquier momento tenía que rendirle cuentas a Dios como se lo manifestó una noche durante la cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al domingo siguiente de su llegada, los habitantes de aquel pueblo estaban prestos a conocer al nuevo visitante, y más aún las mujeres, ya que se corrió como un reguero de pólvora entre ellas lo simpático y bello que era el nuevo cura. Las más ancianas tuvieron su recelo, ya que decían que un hombre adolescente en una iglesia era una tentación para las jóvenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el pasar de los meses empezó a familiarizarse con los devotos, era elocuente, vivaz, y lleno de confianza en su propia simpatía de poder agradarles; a las jóvenes les gustaba porque poseía una  voz inusualmente rica. Comenzó a ejercer su labor pastoral llevando la comunión a los enfermos y consuelo espiritual a los oprimidos,  cada vez era más cordial y abierto con todos, lo que le granjeó la simpatía de los pueblerinos que lo aceptaron como un ecuánime y buen hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos menesteres recordó su oficio infantil en los prados de su progenitor, cuando cuidaba sus ovejas, sólo que ahora tenía una misión especial: salvar las almas que el señor había puesto en su camino. La decisión estaba tomada, sus ovejas serían aquellos a los que llevaría la palabra del evangelio, ellas serían la ofrenda a su Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La iglesia se abrió como de costumbre a las seis de la mañana, para celebrar la primera de las siguientes  liturgias del día, pero la misa de las doce del medio día era especial, ya que a esa hora los jóvenes tenían una ceremonia dinámica y alegre, en la que participaban entusiastas muchachos y muchachas que tocaban guitarras, panderos e instrumentos varios que animaban el santo oficio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana el sol caía sobre la estancia, los ruidos de la calle se mezclaban entre el  chisporrotear de los cirios encendidos, el sonido de las campanas y el llanto de algunos niños. Al subir al púlpito para la predicación, miró a su auditorio desde su sitio de observación y notó un pequeño grupo de chicas que lo miraban, mientras se codeaban y le sonreían una de ellas se movía nerviosa. Pensó que podía llamarlas familiarmente por sus nombres, ya por la costumbre  de conocerlas, pero esta vez se fijó en las recién llegadas que no conocía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había entre ellas una que llamó su atención, y momentáneamente se dio cuenta de que aún no empezaba a predicar. Su indumentaria lo hacía ver imponente a pesar de su sencillez. Ese día escogió el tema del buen pastor, ya que con sus enseñanzas, los chicos podrían discernir entre el bien y el mal y evitar que el lobo entrara en el rebaño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al finalizar el servicio, las personas se acercaban como de costumbre para saludarlo, pedirle consejos e incluso para ser invitado a alguna casa, ya que tener a un sacerdote en la casa se consideraba una bendición de Dios. Entre la concurrencia, el grupo de jóvenes también se acercó en medio de sonrisas y miradas escrutadoras, pidiéndole que fuera a su colegio para que hiciera una convivencia espiritual, a lo que él no se negó, prometiendo ir a hablar con la directora del plantel. Al finalizar se despidió de cada una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, la ama de llaves de la iglesia le notificó que una joven quería verlo. La recibió en su oficina, la recordó  cuando la vió el día antes entre el grupo, ella era una muchacha de dieciséis años, llamada Diana, que se ofreció para ayudarle en la iglesia, a lo que él le dijo que no necesitaba a nadie, pues ya tenía a una señora que estaba encargada de los quehaceres, además que ella no estaba para eso sino para que estudiara. Ella insistió entonces en participar en el grupo de música, ya que afinaba muy bien, a lo que él le dijo que le parecía excelente idea, ya que quien cantaba oraba dos veces. Concluyeron su conversación en que los ensayos se iban a hacer en el auditorio de la iglesia y no en el colegio como se venía haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de haber conversado con ella sobre algunos aspectos sin trascendencia, se despidieron, la vio irse por la calle abajo, mientras la observaba detalladamente deleitó su contemplación en aquel cuerpo hermoso y fresco, y en su mente quedó grabada su sonrisa, la mirada de sus grandes ojos negros y los senos turgentes que asomaban entre su blusa de colegiala. Se estremeció y respiró elevando los ojos al cielo pidiendo perdón por el desliz de su pensamiento, diciéndose a sí mismo que eso había sido algo efímero, al tiempo que la servicial señora lo llamaba a tomar un café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche en su habitación, Jorge Humberto se dedicaba a la lectura, rutina que tenía antes de irse a dormir; al finalizar, se dispuso a acostarse y reposar su cuerpo para el día siguiente. Hizo sus oraciones de costumbre, pero al poner su cabeza sobre la almohada, la imagen de aquella chica que lo visitó en el día vino a su mente. La imaginó en su dormitorio en ese momento, en el que también estaría acostada, recordó su cuerpo nuevamente, y se dijo en voz alta: “No, no puede ser”. Otra vez empezó a orar para alejar aquel pensamiento, pero igualmente la imagen volvía una y otra vez, se imaginó la desnudez de su cuerpo, sus labios hermosos y  pensó en poseerla y hacerle el amor; mientras era presa de estremecimientos eróticos, se levantó rápidamente y fue  al baño a ducharse para hacer ablución de su cuerpo, abrió el grifo de agua fría y dejó que recorriera su humanidad corpórea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir, se fue a la sala y continuó leyendo, sin poder conciliar el sueño, hasta las cinco de la mañana. Ya era hora de levantarse, pensó en confesarse con el sacerdote y fue directamente por el pasillo a donde dormía para hablar con él, encontrándose en el camino con la señora que venía apurada, quien al verlo lo abrazó entre sollozos  y le notificó que el anciano estaba muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las exequias se llevaron a cabo después de dos días de continuas ceremonias y visitas de grandes personalidades políticas y eclesiásticas, las campanas sonaron a réquiem para el entierro al que asistió el pueblo entero, y el pabellón nacional fue izado a media asta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días después, le llegó la notificación con el nombramiento como párroco general de la iglesia, por lo que sus responsabilidades eran mayores. Continuó en sus labores pastorales e incluso veía a Diana con especial interés como a su pequeña oveja, pero no con la frecuencia y el trato que tenía con los demás estudiantes asiduos, lo que a él le pareció normal y pensó que lo sucedido aquella noche no era más que una tentación momentánea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día que venía de un campo en su jeep rústico, alcanzó a ver una muchacha que venía caminando por la solitaria carretera, la reconoció y se ofreció a llevarla, era Diana. Ella se subió y se saludaron cordialmente, estaba vestida con una falda corta, que dejaba al descubierto dos torneadas piernas, y una blusa transparente, que apretaba el volcán de sus senos;  su rostro y sus labios  pintados no pasaron desapercibidos para el joven cura. Ésta se mostró amable y sonriente con él; mientras conversaban sobre cosas rutinarias, él no pudo evitar mirarla y sintió que algo le mortificaba el espíritu. La dejó en la plaza principal y entró en el recinto de la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, Diana lo llamó por teléfono y concertó una cita con él en su oficina. La  cuidadora de la iglesia no estaba allí ese día. Eran las tres de la tarde y la chica entró, se sentó y empezó a hablar sobre los ensayos, mientras él, de pie, se paseaba por el espacio del recinto. Diana le preguntó si alguna vez no había sentido ganas de salirse del sacerdocio y tener una novia, mientras se mostraba sugerente. Jorge Humberto se acercó y la asió tímidamente de la mano, a lo que ella no se resistió, y sostuvo la suya entre las de él. Este se atrevió, y la tomó por la cintura acercándola a su cuerpo, y sin mediar palabra se fundió en un beso al que ella correspondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al separarse, él estaba pálido, mientras ella se reía y le preguntaba que si estaba asustado, él respondió que no,  que sólo estaba confundido, y se hizo un mar de excusas, mientras ella le decía que estaba enamorada de él, total, para ella era un hombre, y eso solía suceder entre un hombre y una mujer que se gustaban, y ella se había dado cuenta cómo la miraba cada vez que estaba cerca. Él le pidió que no fuera a hacer comentarios sobre ese suceso. Al quedarse solo, las palabras de Diana quedaron en sus oídos transformando el latir de su corazón, pensaba que el amor estaba allí atravesado de confusiones, y él estaba transgrediendo su vocación, mientras observaba un cuadro del sagrado corazón de Jesús que lo miraba compasivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los encuentros se sucedieron una y otra vez, hasta que un día él convino con ella en verse en otro sitio, y acordaron en verse en otra pequeña ciudad que estaba retirada del pueblo. El encuentro se dio y , una vez allí, alquilaron una habitación en un motel, donde dieron rienda suelta a su pasión juvenil, mientras se juraban amor eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las noches Jorge Humberto pensaba en ella, pero otras caras y otros cuerpos se apoderaban de su mente, estaba involucrado en el pecado de la carne y sus oraciones al espíritu celestial no tenían la fe de otras veces, y  supo a ciencia cierta que en el fondo era vanidoso y orgulloso, y que el demonio de la lujuria se había apoderado de él; fue así como otras chicas pasaron por sus manos, por sus labios, por su cuerpo, en nombre del amor que predicaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anteriormente, en el que sólo alguna madrugada del mes despertaba con la entrepierna húmeda y pegajosa; ahora en las noches sus sueños eran invadidos por imágenes que en su cerebro se transformaban en las representaciones pictóricas de alguno de los cuadros de la iglesia, donde algunos personajes como el de la Magdalena siguiendo a los apóstoles, cobraba vida,  y ésta lo seducía con sus encantos, mientras él la desnudaba lentamente sobre alguna escalinata polvorienta, despojándola de cada uno de sus atavíos, para luego enfrascarse en una relación de besos y caricias, penetrándola una y otra vez, entre tanto que otros personajes del cuadro se transformaban en mujeres  y hombres que los incitaban en su relación libidinosa, mientras el anciano sacerdote muerto tiempo antes, aparecía enérgico e imponente por una calle con unas enormes alas, y con el rostro similar al de aquel extraño ser de su sueño infantil, sólo que éste venía con un látigo en la mano, descargándolo contra él, castigándolo, para inmediatamente despertarse con su miembro viril firme, y posteriormente terminaba masturbándose. Atrás quedaban los baños de agua fría y las lecturas piadosas.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche temprano, la cuidadora lo descubrió con otra chica que estaba en su oficina, y se abstuvo de decir algo pero se convirtió en una espía de sus movimientos, hasta un día en que se presentó sorpresivamente con Diana. Ambas mujeres vieron a Jorge Humberto acomodado en un mueble, acariciando el cuerpo de una muchacha, la criada  le gritó que él era un demonio y que la pobre Diana era una víctima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche, Jorge Humberto se fue del pueblo entre los insultos privados de las dos mujeres, porque no querían que las muchachas fueran motivo de un escándalo en el pueblo, y lo amenazaron con denunciarlo a las autoridades si no se largaba de allí, mientras a la adolescente le gritaron en voz baja que si no le daba pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el transitar del tiempo, en aquel pueblo se supo la verdad de la desaparición del joven sacerdote, y no faltó quien lo denunciara ante las autoridades del arzobispado general, mientras éste andaba en otro pueblo como oficiante de misas para enfermos y difuntos, donde fue ubicado y finalmente fue expulsado del círculo de la iglesia apostólica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Humberto desapareció de los sitios donde había sido conocido y llegó a la capital, donde por sus conocimientos doctrinarios fue aceptado en una iglesia bíblica. Igualmente como en sus inicios sacerdotales, su simpatía y su presencia no pasaron desapercibidos para los fieles seguidores del evangelio, que le dieron la cordial bienvenida y el recibimiento que debía recibir todo cristiano o forastero que pasaba por la iglesia para cumplir con los mandatos espirituales del señor, que ordenaba recibir a los peregrinos como si fuese él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de ser hospedado en la pequeña casa anexa a la capilla, con el pasar del tiempo un día fue invitado a predicar y a conducir el culto dominical. Nada nuevo sucedía en la rutina  de la congregación, ya que los asiduos y pocos asistentes eran personas de avanzada edad, hasta que empezaron a llegar algunos jóvenes a los que él había predicado en la calle. La iglesia fue creciendo en número de personas que se convertían al evangelio y eran bautizadas en un cercano río, como compromiso cristiano de ser un nuevo hombre en la fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez el joven pastor tenía un rebaño al que podía nominar uno por uno, y  reinició sus aventuras amorosas con algunas jóvenes de la congregación que creían que al estar con él su vida espiritual sería más bendita, ya que él se había encargado de enamorarlas de esta manera y con su verbo convincente, hasta el día en que una de ellas, se resistió a ser seducida por él cuando éste intentó poseerla contra su voluntad, amenazándolo con denunciarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diana llegó a la capital buscando nuevas posibilidades de trabajo y estudio, su vida había cambiado, y se había convertido al evangelio. El domingo siguiente a su llegada se dirigió coincidencialmente a aquella capilla y su sorpresa fue escalofriante al ver a Jorge Humberto cerca del pastor principal, salió de allí espantadísima, mientras la otra chica  que tuvo el altercado con Jorge Humberto salió detrás de ella para averiguar qué le había sucedido. Ésta le contó lo acaecido en su pueblo y las dos chicas entraron en confianza y una a otra se confesaron los acontecimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día siguiente era lunes. Una comisión de la policía especial llegó hasta la puerta principal del recinto religioso con una orden de captura contra el pastor adjunto de la iglesia evangélica, el cual fue llevado hasta los calabozos de la cárcel principal en medio de las protestas de algunas señoras que se encontraban con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez declarado culpable y reconocido por las dos jóvenes, después de haber confesado su falta, se dio cuenta de que su repentina caída, se la atribuía a su vanagloria y jactancia; luego fue condenado a cinco años de presidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su condición de pastor evangélico fue tomada por los presidiarios como un salvoconducto de privilegios. Una vez allí  en el pequeño salón donde se reunían algunos hombres para orar, desde un improvisado podium, el pastor los observó. Nuevamente Jorge Humberto tenía otro rebaño. Posó su mirada sobre la pequeña concurrencia, mientras observaba a un joven  recluso que llamó su atención, que lo miraba nervioso, y notó que no había empezado a predicar todavía.                                                                                                                                                                                                                                                                                &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8053560561022757287-101644189966172609?l=sahupalenque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sahupalenque.blogspot.com/feeds/101644189966172609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8053560561022757287&amp;postID=101644189966172609&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/101644189966172609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/101644189966172609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sahupalenque.blogspot.com/2008/02/el-pastor.html' title='EL PASTOR'/><author><name>SAHÚ CASTRILLÓN</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01127978553034120113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_DuGGG_Y68ek/R7cRSn9UosI/AAAAAAAAAAM/wr04ZShUsGo/S220/Foto+003.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8053560561022757287.post-1390941394816982956</id><published>2008-02-16T11:06:00.000-04:30</published><updated>2008-02-16T11:25:55.120-04:30</updated><title type='text'>ENCUENTRO EN LA TARDE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;ENCUENTRO EN LA TARDE&lt;br /&gt;Autor: Sahú Castrillón&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las nubes en el firmamento amenazan un torrencial aguacero. Mientras  él camina rumbo a Bellas Artes, el olor a lluvia se siente en el aire, y la gente en la calle se apresura a caminar más rápido, buscando refugio ante las primeras gotas de agua. El tránsito en la avenida principal es lento, y el “palo” de agua es inminente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su cuerpo, siente el sofocón por la mezcla del calor y la humedad; poco a poco las partículas líquidas se desprenden desde lo alto en grandes cantidades, mientras el viento arrecia fuertemente, debido a los huracanes que azotan algunas zonas del caribe. Está detenido justamente a la entrada de un expendio de licores donde no puede mojarse. Una gran cantidad de gente está a su alrededor, todos allí bajo el mismo techo y una causa en común: Escampar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí acuden los adictos  a las bebidas espirituosas, algunos de ellos, son personas de escasos recursos que van buscando su botella de aguardiente caña clara, siendo ésta la más barata, con la excusa de que hace mucho frío, mientras uno de ellos haciendo chistes, les ofrece a los allí presentes, un brindis, los que con educación, le dan las gracias y se voltean a mirar hacia otro lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gentío que no tuvo la oportunidad de guarecerse, tiene sus ropas mojadas pegadas al cuerpo, mientras corren para detenerse a la puerta del metro, lugar a donde debe dirigirse. Los conocidos del expendedor conversan algún tema en particular, mientras otros se unen al coro; sus voces suenan huecas en sus oídos, en medio del ruido infernal de la calle y el sonido de las cornetas de los carritos por puesto. Los hilos de agua, se deslizan por todos lados como reptiles buscando la salida. Él sólo piensa en ella, y en el encuentro que tendrán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cita se hizo para las cuatro de la tarde, a través de un encuentro virtual por Internet, pero por causa de la lluvia llegará retrasado, y el espacio que los separa son solamente cuatro estaciones de la línea férrea, ella está tan cerca, piensa, pero tan lejos a  la vez, y la lluvia aún sigue cayendo. Mientras espera que el aguacero disminuya, para seguir su ruta, divisa por fin en el firmamento un resquicio que se abre lentamente en el cielo, anunciando el fin del chaparrón, es un paréntesis, un respiro en la cotidiana ciudad, al tanto que se libera el alma de angustias que se le enredan en ella cuando hay multitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se abre paso entre la gente para entrar al metro, pero es imposible, aún la gente tapona el acceso, hasta que por fin logra llegar al interior del mismo. Busca su ticket y se dispone a pasar la barrera divisoria, pero le toca hacer una larga cola, pues sólo hay un torniquete disponible, mientras por los altoparlantes anuncian un fuerte retraso del tren, hace pocos minutos ha habido un arrollamiento y se sugiere utilizar el transporte alterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decide, que es preferible esperar el restablecimiento de la línea, para no pasar por la odisea de tomar un vehículo en esas circunstancias, cuando Caracas sufre algún embate del agua. Logra entrar al vagón, adentro hay un calor insoportable, el aire acondicionado no funciona, todos sudan como si se estuviera en un baño sauna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conductor anuncia su estación de destino, se baja en ella, y sale a la calle sorteando los charcos de agua sucia y putrefacta, que se ha formado en la calzada, cavila con desasosiego, en que ella pudiera haberse ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese mismo instante, ella sale de una clínica, con una carpeta bajo el brazo, luego de hacerse un chequeo cardiológico, y se dirige sobre la acera para cumplir con la cita convenida con él. Llega al sitio de encuentro; mientras un hombre de mediana edad, de camisa verde, que está allí parado, la mira con curiosidad. Ella se pasea de un lugar a otro mientras mira insistentemente su reloj. El hombre se queda embelesado viéndola, y con sorpresa ve como ella se desploma sobre la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El encuentro es en Sabana Grande, y él es un alemán en eso de la puntualidad, y va retrasado. Baja por el boulevard apresurando el paso, y de nuevo, una lluvia fina empieza a caer, pero la lentitud de los peatones y el tránsito vehicular obstaculizan su caminar, aquello le parece una procesión del Nazareno en semana santa. Se resigna a no encontrarla, y a medida que se acerca al lugar, ve un corrillo de gente que se arremolina en torno a algo que no alcanza a observar, sólo escucha los comentarios de un individuo que dice:&lt;br /&gt;      -¡Pero no puede ser, la gente de hoy es muy intransigente!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Él va apartando a la gente lentamente para acercarse a mirar, y la ve frente a sus ojos. Allí está ella, derrumbada en la vía, con sus cabellos mojados, y sus pupilas abiertas sin expresión. Parece mirar hacia el infinito con un rictus de dolor en su rostro, sus partituras de música, y una radiografía están regadas por el piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se aparta y pregunta tímidamente:&lt;br /&gt;      -¿Qué pasó?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y coincidencialmente, aquel hombre de camisa verde que la vio  momentos antes le responde:&lt;br /&gt;    -Es una chica que se murió de impaciencia.                                                   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8053560561022757287-1390941394816982956?l=sahupalenque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sahupalenque.blogspot.com/feeds/1390941394816982956/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8053560561022757287&amp;postID=1390941394816982956&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/1390941394816982956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8053560561022757287/posts/default/1390941394816982956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sahupalenque.blogspot.com/2008/02/encuentro-en-la-tarde.html' title='ENCUENTRO EN LA TARDE'/><author><name>SAHÚ CASTRILLÓN</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01127978553034120113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_DuGGG_Y68ek/R7cRSn9UosI/AAAAAAAAAAM/wr04ZShUsGo/S220/Foto+003.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
